“En definitiva, toda resistencia es ruptura en el pensamiento, mediante el enunciado de lo que es la situación, y fundación de una posibilidad practica abierta por este enunciado. Contrariamente a lo que se sostiene a menudo, no conviene creer que es el riesgo, muy grave en efecto, el que impide a muchos resistir. Es, por el contrario, el no-pensamiento de la situación el que impide el riesgo, es decir, el examen de las posibilidades. No resistir, es no pensar. No pensar, es no arriesgarse a arriesgar.
Hay que enunciar la situación, por lo que ella es, en cada caso, y luego arriesgarse a que haya riesgos, y siempre los hay, grandes o pequeños, cuando el pensamiento abre posibilidades. Es por eso que hoy, cuando pensar que hay que pensar lo real de la situación se hace raro (pues el consenso que se celebra es el no-pensamiento como pensamiento único), podemos volvernos con agradecimientos hacia los resistentes.”
(Badiou, Alain, Compendio de metapolítica. Ed. Prometeo, Buenos Aires, 2009)
Cito este párrafo de Badiou porque encuentro en él la definición del impulso que motiva este blog.
Vivimos en una época definida por la mera acción; el Teatro (me estoy refiriendo aquí a la actividad teatral de la ciudad de Buenos Aires), como muchos estamentos de nuestro devenir socio- cultural, esta inmerso en lo que considero una vorágine de producción desenfrenada que se ve reflejada en la multiplicación geométrica de espectáculos, talleres y demás yerbas. Esta multiplicación no presupone en sí un problema o un aspecto objetable en el desarrollo de la actividad teatral; el problema es que el resultado productivo de ésta multiplicación es a mi entender pobre y superficial. Claro que en todo este mundo de propuestas teatrales hay un número no menor de objetos artísticos destacables, pero a mi entender, la relación cantidad y calidad de producción esta desbalanceada.
El tema y las razones de un cierto desmadre teatral, mas notorio en los últimos años, no solo referido a la multiplicación impulsiva de la actividad, sino, y con relación a la misma, a la baja de la calidad de las propuestas artísticas, la precarización de los medios de producción y del medio en general, el desdibujamiento de la idea y del desarrollo concreto de la profesionalización de los actuantes en cada una de las áreas artísticas y técnicas de la actividad entre otras, es muy complejo y requiere un análisis mas extenso que no es el objetivo de esta pequeña introducción. Pero, sin embargo, puedo arriesgarme a afirmar que en la falta de reflexión y análisis en los estadios artístico-creativos, productivos, pedagógicos y comunicacionales de los procesos teatrales actuales (considerando, por supuesto varias excepciones- como ya dije), están algunas de las causas principales de la presente pobreza del medio.
En este blog es una consecuencia de estos pensamientos y un complemento reflexivo de mí accionar teatral en el contexto en el que trabajo asiduamente.
Siempre he tratado de dar cuenta de forma más o menos sistemática de mi labor como artista de teatro a través de escritos sobre los procesos creativos de mis producciones y sobre algunos aspectos técnicos del arte del actor. Pretendo aquí, ademas de informar sobre mi actividad teatral, continuar con esa tarea y espero que pueda ser útil o simplemente interesante para alguien dialogar con estas palabras.
Mostrando entradas con la etiqueta Introducción. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Introducción. Mostrar todas las entradas
jueves, 25 de febrero de 2010
Suscribirse a:
Entradas (Atom)